El Tifón
El nombre de tifón es el que se le
aplica a todos aquellos fenómenos meteorológicos que se caractericen por ser
generados por la baja presión atmosférica y por la
condensación del aire húmedo del ambiente que se transforma en lluvias de gran
importancia y potencia. Los tifones suelen formarse por lo general en ambientes
acuáticos abiertos como el mar o el océano, pudiendo llegar a zonas terrestres
o continentales dependiendo de la fuerza que desarrollen a medida que avanzan.
Algunos de ellos pierden velocidad y potencia antes de llegar a tierra y por
tanto son inofensivos, mientras que otros suman más y más fuerza haciendo que
al llegar a tierra sean extremadamente peligrosos y dañinos.
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Definición
de Tifón
Los tifones son
característicos de zonas tropicales ya que en ellas se dan las condiciones
climáticas y atmosféricas ideales para la formación de tormentas y para la
condensación del permanente aire húmedo. Una de las características más
distintivas de los tifones, elemento que sirve para diferenciarlo de otros
fenómenos como los tsunamis o los maremotos, es que los tifones suelen formarse
a partir de vientos y tormentas combinados juntos que se estructuran de forma
concéntrica y que mantienen siempre un centro vacío. A medida que ganan espacio
y fuerza, estos tifones se vuelven más visibles en los radares y equipos
especializados gracias a la cantidad de nubes que juntan.
Los tifones son
sin duda uno de los fenómenos climáticos más interesantes y llamativos
conocidos por el hombre. En este sentido, en la actualidad muchos de los
desastres naturales causados en zonas tropicales tienen que ver con este tipo
de eventos. Al mismo tiempo, ellos son a veces la consecuencia de un largo
proceso de cambio climático que hace que las temperaturas, los vientos y la
humedad cambie generando fenómenos de este tipo con mayor frecuencia en algunas
regiones.
Cómo
se producen los tifones
Los investigadores
están continuamente trabajando y descubriendo nueva información sobre el
fenómeno de los ciclones tropicales ya que aún hay mucho acerca del sistema que
es desconocido. Los tifones ocurren cuando una ola de clima rudo, utilizando la
rotación de la Tierra, comienza a rotar (también conocido como el efecto
Coriolis). El potencial de generar un sistema de presión incrementa si esta ola
gira en un completo círculo; con presión más alta en el exterior y un centro de
baja presión. Los fuertes vientos multidireccionales rodeando la ola pueden
interrumpir el sistema en la formación. Si el sistema mantiene su rotación y
comienza a girar en espiral en un rango de más de 65 nudos (74 mph -118 km/h-),
es referido como ciclón tropical. La intensidad del tifón no depende del tamaño
del sistema.
Cuándo
sucede un tifón
De acuerdo con la
Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en
inglés), fuertes vientos empujan la superficie de las aguas adelante del
sistema en el lado derecho de su camino y causan más del 85% del aumento del
ciclón. Para que sucedan, los ciclones tropicales generalmente requieren
temperaturas en el océano de al menos 80º F (30º C). Los sistemas comienzan con
el calor generado del vapor subiendo en espiral de la atmósfera. El vapor en
espiral forma las nubes conectivas discutidas antes. El grado de incidencia de
los tifones está correlacionado con la temperatura de la superficie marina.
Debido a esto, debe de haber una conexión entre el calentamiento global y los
ciclones tropicales; si la temperatura de las aguas incrementa, también lo hace
la incidencia de los ciclones tropicales. La temporada de tifones es
regularmente entre finales de junio hasta algún momento durante el mes de
diciembre.
Lugares
Los tifones son frecuentes en el Océano Pacífico y sobre
todo en Centroamérica. En España no se producen con frecuencia, aunque si
existen noticias de tornados, cuyo tamaño es menor pero poseen gran fuerza. Los
tifones se suelen dar en zonas con clima ecuatorial o tropical, ambos
caracterizados por las frecuentes precipitaciones y la elevada temperatura.
Pártes de un tifón
Un tifón consta de tres partes principales:
Ojo o centro: Es la parte más interna del tifón, alrededor
de la que giran el remolino y la cola. Está serena y en calma. Su diámetro es
variable, suele superar los 3km.
Remolino: Alrededor del ojo o centro se encuentra el
remolino, que es la zona de máxima perturbación. Se pueden superar los 200
kilómetros por hora en ella.
Cola: Es la parte más externa de un tifón. Allí los vientos
son moderados.
Creación de un tifón
Los tifones se crean en las zonas ecuatoriales y tropicales
dado que en éstas existe un gran calentamiento de la superficie del agua. Esto
ocasiona que el aire suba con humedad procedente de la evaporación. Este aire
deja un espacio que es ocupado por aire más frío. Dependiendo del hemisferio,
este aire se desplazará en un sentido o en otro, según la fuerza de Coriolis
dependiendo del hemisferio.
Cuando el vapor de agua se condensa, despide calor, lo que
causa una mayor condensación.
EFECTOS DE LOS TIFONES
Los tifones tienen graves efectos. Van acompañados de
lluvias torrenciales e inundaciones de los cúmulonimbos.
Efectos sobre la población
Son frecuentes los problemas de los tifones en las Antillas,
aunque en otros lugares también ha habido problemas causados por éstos en otras
partes del mundo y en otras épocas. Su radio puede alcanzar más de 500km,
causando gran destrucción. En 1963, en Taiwán, un ciclón hizo caer casi 2m de
agua en un solo día. En el siglo XIX, en la India, otro ciclón hizo subir 12m
el nivel del agua y causó la muerte a 250.000 personas. También el huracán
Gilbert asoló Jamaica y zonas de Méjico.
EFECTOS SOBRE LOS NAVÍOS
Tal como observamos en el museo, los tifones y las tempestades
tienen efectos devastadores sobre los navíos. En ocasiones causan que estos
zozobren. En la Edad Moderna se produjo una verdadera explotación de los
recursos de América del Sur mediante barcos, lo que causo que muchos de ellos
zozobrasen, o, en el mejor de los casos, sufriesen roturas en las velas.
El viento que embestía con fuerza a las velas de los navíos
podía llegar a romper las velas, o incluso el mástil que las sujetaba. Se
suelen encontrar navíos y los objetos que contenían en su interior en el mar,
dado que a algunos materiales, como el oro, no les afecta el agua. Sí les
afecta a muchos la concreción y la oxidación.
Los efectos de los huracanes son muy negativos porque,
además de los fuertes vientos producen inundaciones
la publicacion del tema es interesante sigue publicando mas temas
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