lunes, 15 de julio de 2013


El Tifón

El nombre de tifón es el que se le aplica a todos aquellos fenómenos meteorológicos que se caractericen por ser generados por la baja presión atmosférica y por la condensación del aire húmedo del ambiente que se transforma en lluvias de gran importancia y potencia. Los tifones suelen formarse por lo general en ambientes acuáticos abiertos como el mar o el océano, pudiendo llegar a zonas terrestres o continentales dependiendo de la fuerza que desarrollen a medida que avanzan. Algunos de ellos pierden velocidad y potencia antes de llegar a tierra y por tanto son inofensivos, mientras que otros suman más y más fuerza haciendo que al llegar a tierra sean extremadamente peligrosos y dañinos.

ü  Definición de Tifón

 

Los tifones son característicos de zonas tropicales ya que en ellas se dan las condiciones climáticas y atmosféricas ideales para la formación de tormentas y para la condensación del permanente aire húmedo. Una de las características más distintivas de los tifones, elemento que sirve para diferenciarlo de otros fenómenos como los tsunamis o los maremotos, es que los tifones suelen formarse a partir de vientos y tormentas combinados juntos que se estructuran de forma concéntrica y que mantienen siempre un centro vacío. A medida que ganan espacio y fuerza, estos tifones se vuelven más visibles en los radares y equipos especializados gracias a la cantidad de nubes que juntan.
Los tifones son sin duda uno de los fenómenos climáticos más interesantes y llamativos conocidos por el hombre. En este sentido, en la actualidad muchos de los desastres naturales causados en zonas tropicales tienen que ver con este tipo de eventos. Al mismo tiempo, ellos son a veces la consecuencia de un largo proceso de cambio climático que hace que las temperaturas, los vientos y la humedad cambie generando fenómenos de este tipo con mayor frecuencia en algunas regiones.

 Cómo se producen los tifones

Los investigadores están continuamente trabajando y descubriendo nueva información sobre el fenómeno de los ciclones tropicales ya que aún hay mucho acerca del sistema que es desconocido. Los tifones ocurren cuando una ola de clima rudo, utilizando la rotación de la Tierra, comienza a rotar (también conocido como el efecto Coriolis). El potencial de generar un sistema de presión incrementa si esta ola gira en un completo círculo; con presión más alta en el exterior y un centro de baja presión. Los fuertes vientos multidireccionales rodeando la ola pueden interrumpir el sistema en la formación. Si el sistema mantiene su rotación y comienza a girar en espiral en un rango de más de 65 nudos (74 mph -118 km/h-), es referido como ciclón tropical. La intensidad del tifón no depende del tamaño del sistema.
  Cuándo sucede un tifón

De acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), fuertes vientos empujan la superficie de las aguas adelante del sistema en el lado derecho de su camino y causan más del 85% del aumento del ciclón. Para que sucedan, los ciclones tropicales generalmente requieren temperaturas en el océano de al menos 80º F (30º C). Los sistemas comienzan con el calor generado del vapor subiendo en espiral de la atmósfera. El vapor en espiral forma las nubes conectivas discutidas antes. El grado de incidencia de los tifones está correlacionado con la temperatura de la superficie marina. Debido a esto, debe de haber una conexión entre el calentamiento global y los ciclones tropicales; si la temperatura de las aguas incrementa, también lo hace la incidencia de los ciclones tropicales. La temporada de tifones es regularmente entre finales de junio hasta algún momento durante el mes de diciembre.

       Lugares

Los tifones son frecuentes en el Océano Pacífico y sobre todo en Centroamérica. En España no se producen con frecuencia, aunque si existen noticias de tornados, cuyo tamaño es menor pero poseen gran fuerza. Los tifones se suelen dar en zonas con clima ecuatorial o tropical, ambos caracterizados por las frecuentes precipitaciones y la elevada temperatura.

Pártes de un tifón

Un tifón consta de tres partes principales:

Ojo o centro: Es la parte más interna del tifón, alrededor de la que giran el remolino y la cola. Está serena y en calma. Su diámetro es variable, suele superar los 3km.

Remolino: Alrededor del ojo o centro se encuentra el remolino, que es la zona de máxima perturbación. Se pueden superar los 200 kilómetros por hora en ella.

Cola: Es la parte más externa de un tifón. Allí los vientos son moderados.

Creación de un tifón

Los tifones se crean en las zonas ecuatoriales y tropicales dado que en éstas existe un gran calentamiento de la superficie del agua. Esto ocasiona que el aire suba con humedad procedente de la evaporación. Este aire deja un espacio que es ocupado por aire más frío. Dependiendo del hemisferio, este aire se desplazará en un sentido o en otro, según la fuerza de Coriolis dependiendo del hemisferio.

Cuando el vapor de agua se condensa, despide calor, lo que causa una mayor condensación.

EFECTOS DE LOS TIFONES

Los tifones tienen graves efectos. Van acompañados de lluvias torrenciales e inundaciones de los cúmulonimbos.
Efectos sobre la población
Son frecuentes los problemas de los tifones en las Antillas, aunque en otros lugares también ha habido problemas causados por éstos en otras partes del mundo y en otras épocas. Su radio puede alcanzar más de 500km, causando gran destrucción. En 1963, en Taiwán, un ciclón hizo caer casi 2m de agua en un solo día. En el siglo XIX, en la India, otro ciclón hizo subir 12m el nivel del agua y causó la muerte a 250.000 personas. También el huracán Gilbert asoló Jamaica y zonas de Méjico.
EFECTOS SOBRE LOS NAVÍOS
Tal como observamos en el museo, los tifones y las tempestades tienen efectos devastadores sobre los navíos. En ocasiones causan que estos zozobren. En la Edad Moderna se produjo una verdadera explotación de los recursos de América del Sur mediante barcos, lo que causo que muchos de ellos zozobrasen, o, en el mejor de los casos, sufriesen roturas en las velas.
El viento que embestía con fuerza a las velas de los navíos podía llegar a romper las velas, o incluso el mástil que las sujetaba. Se suelen encontrar navíos y los objetos que contenían en su interior en el mar, dado que a algunos materiales, como el oro, no les afecta el agua. Sí les afecta a muchos la concreción y la oxidación.

Los efectos de los huracanes son muy negativos porque, además de los fuertes vientos producen inundaciones

1 comentario:

  1. la publicacion del tema es interesante sigue publicando mas temas
    sobre el tifon

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